Mi historia no es perfecta, pero es real. Y puede parecerse mucho a la tuya.
Soy colombiana, migré a Estados Unidos con una maleta llena de sueños… y miedos.
No sabía por dónde empezar. Trabajé duro, me caí muchas veces, y un día decidí que no iba a sobrevivir, sino a vivir.
Hoy tengo una empresa de muebles, una de alquiler de autos y, sobre todo, tengo libertad. Libertad de decidir, de crear, de ayudar a otras mujeres como tú.
Mi propósito ahora es guiarte para que tú también crees la vida que mereces, aunque hoy sientas que no sabes cómo.